Cuando atravesamos alguna pérdida, nos enfrentamos a vivir el proceso de duelo.

Este proceso de duelo es único para cada persona y da inicio en el momento en que sucede la pérdida. Siempre hemos pensado que el duelo se vive ante pérdidas fuertes como un ser amado. Sin embargo, situaciones cotidianas pueden implicar pequeños procesos de duelo. Y esto significa que en definitiva vivimos en duelo de diversos aspectos de vida.

Entonces, ¿por qué es tan complejo para algunas personas vivir su proceso de duelo? Creo que esta cultura occidental de consumo, donde nos “venden” la idea de felicidad y abundancia, no ayuda a experimentar el vacío y la ausencia de lo amado como una etapa de la vida.

En mi trabajo con el proceso de duelo, he visto que además de trabajar con el proceso del dolor en si, es importante además fortalecer a la persona en el manejo de su experiencia con ese “vacío” que experimenta y que logre decidir la mejor forma de gestionarlo para dar cierre al proceso mismo.  Es por esta razón que hoy me he centrado en hablar del proceso de duelo específicamente, pues cuando sucede la pérdida, surgen preguntas relacionadas con “hasta cuándo y hasta dónde debo soportar esta sensación, estas emociones, esta insatisfacción“.  Así que, iré desarrollando algunas de estas preguntas y si tu tienes otras, las puedes dejar en los comentarios para poderlas resolver.

 

 

¿Qué es el duelo?

Es la reacción emocional que experimentas como sufrimiento cuando un vínculo afectivo se ha roto. Vale recordar que el vínculo afectivo puede ser hacia una persona, una mascota, un trabajo, una condición física, un objeto. Es así como ante la pérdida, el duelo es una respuesta “normal”,  En lo personal, la palabra normal no me agrada. Así que entendemos como normal las conductas más frecuentes y esperadas ante esa pérdida vivida. De allí podemos destacar como respuestas frecuentes ante la pérdida:

  • Trastorno del sueño
  • Trastorno de la alimentación
  • Tristeza
  • Alteraciones emocionales como irritabilidad, enojo, tristeza o llanto
  • Dolor de cabeza, estómago
  • Diarrea

Durante el proceso de duelo además, se experimenta una pérdida de control del entorno, pues este ha cambiado y con ello en algunos casos se pierde el sentido o propósito que se traía anteriormente. De allí vemos que muchas personas que han atravesado por una pérdida muy significativa, pueden llegar a construir proyectos relacionados con esa pérdida.

 

 

¿Cuánto dura el duelo?

Esta es la pregunta que he escuchado por años con diferentes respuestas. Sin embargo, las más interesantes nos dicen que más allá del tiempo, lo verdaderamente relevantes es que puedas vivir todas las fases del duelo, con el fin de lograr tu recuperación emocional. Ahora bien, si después de 12 meses no has logrado sentir que superas las etapas del duelo, es recomendable que consultes con un especialista en psicología para valorar la existencia o no de un duelo patológico. En ocasiones con tan solo lograr comprender el momento del proceso de duelo que atraviesas y los pasos necesarios para avanzar y cerrar tu duelo, puedes seguir adelante.

Una señal interesante en esto de vivir todo el proceso de duelo, es si al segundo año de la pérdida, cuando llegan nuevamente las fechas especiales (navidades, cumpleaños) puedes experimentar esos días de forma más plena y con menos dolor. También es posible que experimentes dolor, pero que recuperarte con más facilidad que en el año anterior.

 

 

Señales de que el duelo se ha cerrado:

Comprendiendo un poco de qué se trata el proceso de duelo y el tiempo de duración, la siguiente interrogante es saber cuando ya se ha superado el dolor por la pérdida. Estas son algunas señales:

  • Puedes recordar la pérdida sin dolor.
  • Has encontrado un nuevo sentido a tu vida y lo que haces diariamente.
  • Logras enfocar nuevamente tus emociones, recuperando tus espacios individuales y sociales.
  • El sentimiento de culpa tiene menos peso a la hora de darte la oportunidad de sentirte feliz o disfrutar de nuevas situaciones que ocurren en tu vida.

 

 

Ejercicio para abrir perspectivas durante el proceso de duelo:

Este ejercicio es ideal para las etapas finales del proceso de duelo, cuando ya vas aceptando la pérdida. Este ejercicio lo compartí durante la semana en mi grupo de Facebook “Tu camino del cambio“, como parte de mi colaboración de Clínica del Cambio.

El objetivo es abrir la mirada más allá del dolor mismo y observar lo que ante ti se revela, ya sea como un nuevo descubrimiento de ti mismo o como aprendizaje o descubrimiento.

 

Si como dice John Green, “El duelo no te cambia, te revela”.

Es en esa revelación donde surge la transformación.

Desde que dejé el mundo de poesías y canciones de mis abuelos, construí un mundo interior abundante, lleno de lecturas, lápices de colores y cuadernos. Armaba historias con tejidos, muñecas y papeles. Esa era yo de niña y hasta los 15 años cuando descubrí la adolescencia.

Sin embargo, no lograba integrar ese mundo interno si no hasta cuando fui mamá. Allí se dio la revelación y por supuesto, la transformación que me llevan hasta lo que hoy conocemos como Clínica del Cambio.

La transformación se da cuando logras integrar y ese es el objetivo de mis acciones, que cada buscadora logre integrar en si misma todo lo que se le es revelado durante su vida.

Así que les tengo una propuesta:

1. Imaginen que están sentadas en la cima de una montaña.
2. Observen algún duelo o pérdida que hayan vivido (puede ser la pérdida de un trabajo, su mascota o un ser amado).
3. Visualicen el dolor de la pérdida como parte del paisaje frente a ustedes.
4. Ahora observen más allá del dolor. ¿Que se revela ante ustedes?
5. Dibujen la escena y si quieren profundizar en su significado coordinemos una sesión de descubrimiento  o enviarla a mi correo: mgarzon@clinicadelcambio.com

 

Juntas podemos hacer una aproximación a lo que se nos es revelado para acercarnos a nuestro cambio.